06 febrero 2010

La voz de la tristeza. Billie Holiday

Eleanora Fagan Gough (Filadelfia, 1915 - Nueva York, 1959), más conocida como Billie Holiday y apodada Lady Day.

Destacó en el jazz por su capacidad interpretativa, su dominio del swing y la adaptación de sus cualidades vocales al contenido de la canción. Billie transmite a sus canciones una intensidad inigualable.

Su vida tuvo numerosos episodios ocultos y aspectos permeados de elementos míticos y legendarios, incentivados por ella misma en su autobiografía.

Sus primeros años fueron difíciles; Su madre tenía sólo trece años cuando nació Billie; su padre, las abandonó cuando ella era todavía un bebé. Tuvo una difícil infancia que desembocó en la prostitución. Las consecuencias de las vivencias se proyectaron como una carga negativa sobre toda su vida.

Fue a partir de 1930 cuando Billie pudo hacerse paso en el mundo del jazz.



Holiday tenía una tesitura limitada, de una octava, pero compensó esa deficiencia con un sentido rítmico implacable, una sutil expresión, y una inmediatez emocional.

La diva de la tristeza fue aficionada a las drogas psicoactivas, usándolas durante casi toda su vida. Fumaba marihuana desde los doce o trece años de edad. Sin embargo fue la heroína la que destruyó sus éxitos y a ella misma. Los últimos años de su vida frecuentó la cárcel y le fue prohibido actuar en los clubs en los que antes triunfaba.

Muchos describieron su voz como cariñosa, dulce, desgastada, experimentada, triste y sofisticada. A medida que creció, los efectos de su abuso continuo a las drogas cambiaron considerablemente el registro de su voz convirtiéndola en algo más ronca y oscura.

Aquí os dejo con el tema “Strange Fruit” fue considerado como la mejor canción del Siglo XX, por la revista “Time” en 1999.

1 comentario:

  1. bravo, hay muchisimas mas, adelante.
    saludos
    ricardo

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